No podrán desalojar nuestras ideas. Un paseo histórico de la okupación en Lavapiés 2006-2023

*Paseo por la historia de los CSOA en Lavapies (2006-2023)*
*Sábado 6 de junio*
*Salida* Plaza Xose Tarrio
*Hora* 11:00
«Hemos dejado de ser simples espectadores de nuestras vidas, para empezar a coger el timón y elegir el mundo que queremos…». (Comunicado okupación del CSOA La Eskoba).
En septiembre de 2006 se okupa en Lavapiés La Eskoba. Su asamblea estaba formada por estudiantes en lucha contra Bolonia y personas pertenecientes a otros colectivos que deseaban construir otro mundo en un territorio compartido con proyectos de larga trayectoria como el Laboratorio en el exilio (que mantenía la okupación del Solar de Olivar) y la Eskalera Karakola (que llevaba un año realojada en los locales de la calle Embajadores 52). En junio de ese mismo año, en el marco de la Semana de Lucha Social, Rompamos el Silencio abrió las rejas del histórico edificio de los cines Bogart para denunciar, entre otras cosas, la especulación inmobiliaria y el incremento del precio de la vivienda. El conflicto por el territorio ya no se limitaba a las dificultades para acceder a una casa. Se disputaban dos modelos de ciudad: uno orientado a la rentabilidad urbana, y otro basado en la permanencia comunitaria.
La corrupción urbanística empezó a ocupar el centro del debate público en España, siendo el caso Malaya uno de los más representativos. La ciudad se gestionaba sin tapujos como un negocio, convirtiendo el urbanismo en una herramienta de control social y de revalorización económica. Asambleas y movimientos en torno a una vivienda digna circulaban con rapidez poniendo sobre la mesa la centralidad de la burbuja inmobiliaria con hackeos, acciones y lemas como “No vas a tener casa en la puta vida”.
Este clima impregna las okupaciones en Lavapiés. Pero también se empieza a vivir un recrudecimiento de la represión al movimiento autónomo, una menor tolerancia institucional a la okupación, su criminalización mediática y un incremento de la persecución policial hacia los movimientos sociales. La Eskoba (calle Mesón de Paredes, 15) fue desalojada en 7 meses, La Alarma (calle Sebastián Herrera) permaneció de octubre de 2006 a julio de 2007, el PSOA Malaya (calle Atocha, 49) de marzo a noviembre de 2008, la Mácula (calle Sebastián Elcano, 14) de diciembre 2009 a marzo 2010.
«Cinco okupaciones han servido para mucho, pero sobre todo, para hacernos ver las cosas cada vez más claras…no vamos a permitir que sigan invisibilizando el conflicto”. (Comunicado por la okupación de Casablanca).
En abril de 2010 se okupa en la calle Santa Isabel, 21-23 el CSOA Casablanca, un proyecto cuya asamblea quiere abrirse al barrio, rompiendo etiquetas y extendiéndose a los conflictos del territorio en el que se inserta. Recupera la Universidad Popular, aloja colectivos autónomos como Radio ELA y ofrece espacios de apoyo y de asesoramiento como la Oficina de Okupación. Jugó un importante papel, en alianza con la asamblea de barrio del 15M, en la defensa del territorio: (proyectos de okupación para vivienda, paralización de desahucios, lucha de los sinpapeles…)
En 2012 se desaloja Casablanca. Un mes después se vuelve a entrar en el mismo edificio, rebautizado como CSOA Magerit, pero se permaneció unas pocas horas. A modo de rápida respuesta, en noviembre se recupera el edificio de Mesón de Paredes para alojar el CSOA Raíces, pero las UIP ejecutaron el desalojo cinco meses después.
“solo los peces muertos siguen la corriente del río. No podrán desalojar nuestras ideas”. (Comunicado okupación del CSOA La Eskoba).
La práctica de la desobediencia civil se construye a base de grandes empresas y pequeñas luchas. Así, en mayo de 2013 se abre un nuevo edificio al barrio, el CS(r)OA La Quimera. Se trata de un espacio (Re)Okupado porque el inmueble en el que se ubica albergó en su momento al CSO El Laboratorio 2. La Quimera venía “(…) a continuar la ya intensa trayectoria de okupación en el barrio de Lavapiés, un área del centro de Madrid en pleno proceso de gentrificación (…) que responde a un perfil muy concreto, que en este caso se corresponde con el turismo, los nuevos ricos, y los modernos artistillas y culturetas (…)”. Su ubicación, la plaza de Cabestreros (actual plaza de Nelson Mandela), permitió que este CS(r)OA funcionara como un importante espacio de apoyo solidario a los movimientos sociales de Madrid y a las redes comunitarias del barrio.
Pero no lo hizo solo. Junto a los numerosos colectivos autogestionados que bullían por sus calles, otros proyectos de okupación hacían de Lavapiés un trinchera para la resistencia.
En el año 2009, un grupo de personas inauguró la plaza de Xosé Tarrío, una okupación simbólica de un espacio público, la plaza de Ministriles, para mantener viva la memoria de Xosé, su historia y su lucha. Fue un gesto hacia quienes viven encerrados, un espacio para cuestionar la autoridad y el encierro en todas sus formas. Proyecciones, charlas y debates se han desarrollado en esta plaza a lo largo de estos años, permitiendo el encuentro y el debate de ideas poco rentables para el Poder.
En 2012 la asamblea popular de barrio del 15M okupó un solar en la calle Valencia, 6 frente a la plaza de Lavapiés. Solarpiés nace en pleno corazón de la bestia, para albergar las fiestas autogestionadas del barrio pero va más allá y acaba convirtiéndose en un espacio recuperado para el barrio. Un huerto, varias ferias de libros, asambleas, proyecciones de la Muestra de Cine de Lavapiés y de otros colectivos, jornadas del grupo surrealista de Madrid, son solo algunas de las muchas actividades que se realizaban en esta parcela expropiada por el IVIMA, dos veces okupada por la misma asamblea y finalmente arrebatada por un promotor inmobiliario que inicia el proceso de construcción de un hotel en 2015.
«A los bancos no hay que desearles mal, hay que hacérselo». (Los cuadernos de La Canica. #1 “Expropiaciones”).
Emulando la iniciativa del Banc Expropiat de Gràcia, en Barcelona, en 2016 se okupa el Banco Expropiado La Canica, (calle Huerta del Bayo, 2) situado en una antigua sucursal de Bankia donde la asamblea del barrio negociaba una gran cantidad de desahucios por estafas hipotecarias y otras prácticas bancarias abusivas. Nace para alojar la red de intercambio La Canica y acaba convirtiéndose en un lugar clave para el desarrollo de proyectos como la Red de Economía Solidaria de Barrio (RSEB) o grupos de apoyo mutuo como la PAH y el Sindicato de Inquilinas. Su desalojo, en 2023, supuso el cierre del último CSOA del barrio tras el tras la expulsión, en octubre de 2016 de la Casa Roja en la calle Encomienda 16.
En la actualidad, muchos de estos CSOA han quedado enterrados bajo hoteles, promociones inmobiliarias y procesos de turistificación. Otros permanecen únicamente en la memoria colectiva de quienes participaron en ellos y del vecindario. Pero su huella continúa presente para aquellas que creemos que la ciudad puede ser algo más que un espacio de consumo.
…Conspirar es respirar en colectivo, y no tenemos intención de dejar de respirar… (comunicado de la Asamblea del CSOA La Alarma).
Por ese motivo, os invitamos a asistir a un nuevo paseo por la historia de la okupación en Lavapiés que desde el Local Anarquista Magdalena hemos programado para el próximo sábado 6 de junio. Nuestro objetivo es recordar procesos de luchas pasados y potenciar los presentes, escuchando a algunos de sus protagonistas y aprendiendo de los aciertos y errores.



